
Bella es María, santo
relicario,
Cuidadora de su hijo bienamado,
Sufrió mirándole crucificado,
Estando ante la cruz en
el Calvario.
La quiero con amor turiferario
Porque es digna de amor;
y motivado
Del amor que por siempre
le he entregado,
Quiero hacer de trompeta
y campanario.
Muere Cristo, el heraldo abandonado;
María llora delante de la
cruz
Ante el santo, que era de
Dios la luz.
El monte se estremece ante
la ira
De Dios, al que indigna aquel agravio,
Contra un pueblo
ignorante y perdulario.
AMDG
LES DIJO, Padre, perdonalos porque no saben lo que hacen, PERO BIEN QUE LOS CASTIGÓ EN EL 66 Y EN EL GENOCIDIO DEL SIGLO II. Y los buenistas dicen hoy, que estamos mucho peor aún, no debe haber Juicio, ni castigo, ni nada, de nada...
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