
Moreno su semblante de
israelita,
Sereno el rostro, la
mirada ausente,
De la tribu de David,
adolescente,
María grávida, santa
y bonita.
Ve clara su gravidez
atípica.
Una joven judía que
ya siente
El fruto del Señor
dentro del vientre,
Que en su seno
interior vivo palpita.
¿Madre ha de ser tan
joven esta chica?
Su vientre hinchado,
cierto lo publica
Es empeño de Dios
que antiguamente,
Su promesa otorgó, benignamente,
Y su oráculo cumple en el presente
En María, lúcida y angélica.
Rafael
Ángel Marañón
Joven por virgen, pura y primeriza. El resto se echan a perder, y no son electas, ni dirigidas.
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